Ciclo vital

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LA CRISIS DE LA MADURACIÓN de GUARDINI También la envoltura psíquica se va haciendo más porosa.

Debido a experiencias que en ocasiones empiezan a darse muy pronto, se le hace patente al niño la diferencia entre seres amistosos y seres hostiles. Aprende a distinguir los modos de comportarse útiles de los que pueden perjudicar. Aprende también a ver fines y a alcanzarlos, a distinguir el bien del mal, a esforzarse por lo correcto, etc.

DIMENSIÓN FÍSICA EN LA ADOLESCENCIA Como es la pubertad:

Desarrollo hormonal de características sexuales primarias y secundarias. La maduración completa de las gónadas. Amplitud de los picos de secreción de hormona liberadora de gonadotropinas por parte de las neuronas hipotalámicas: progesterona y testosterona.

El duelo por el cuerpo infantil perdido:

El adolescente contempla como espectador (externo) sus cambios.

Esto se manifiesta sobre todo cuando los adolescentes, por instinto de defensa, adoptan actitudes agresivas hacia los padres.

El adolescente en el fondo siente que los necesita, pero no lo quiere admitir. El amor se convierte en agresión. Esta agresividad provoca en el adolescente un sentimiento interior de culpa, que no acaba de aceptar, lo que lo lleva a culpar a los padres de todo lo que le está pasando, y como esto le provoca una angustia más fuerte, siente una mayor necesidad de ayuda (que, sin embargo, le costará mucho pedir y aceptar)

Edad de los ideales y el idealismo

El adolescente se plantea la cuestión del significado del mundo que se ofrece lo que le lleva al mundo de los valores y de los ideales. El idealismo del adolescente es un irrealismo, una evasión hacia el ensueño, una huida del mundo real que le rodea, con el fin de construir en la imaginación un mundo donde se encuentre a gusto.

el adolecente cambia la fam

El fenómeno grupal adquiere una relevancia crucial, ya que se transfi ere al grupo gran parte de la dependencia que anteriormente se mantenía con la estructura familiar, y en especial con los padres. El grupo constituye así la transición necesaria en el mundo externo para lograr la individuación adulta.

e Erikson llama de «dispersión de roles» o de «difusión de la identidad»

En cierto sentido, el adolescente debe imaginar el papel que tendrá que desempeñar en la edad adulta. Si no llega a defi nir un rol apropiado, a concebir un sistema de vida, permanecerá en un estadio que Erikson llama de «dispersión de roles» o de «difusión de la identidad».

La llegada de la inteligencia

En la adolescencia se realiza el paso gradual a un pensamiento más objetivo y racional. El adolescente va adquiriendo una mayor habilidad para generalizar, una mayor capacidad para usar abstracciones; la posibilidad de aprender el concepto de tiempo y el interés por problemas que no tienen una implicación personal inmediata. Es capaz de razonar de un modo hipotético y deductivo (es decir, a partir de hipótesis gratuitas) y, procediendo únicamente por la fuerza del propio raciocinio, llegar a conclusiones. Así como a la posibilidad de pasar de la simple verificación a la demostración teórica

Tendencia grupal

En la búsqueda de la identidad, el adolescente recurre como comportamiento defensivo a la uniformidad (tendencia grupal), que le brinda seguridad y estima personal. Tiene lugar un proceso de sobreidentifiación masiva, en que todos se identifi can con cada uno, y que explica, por lo menos en parte, el proceso grupal en el que participa el adolescente. A veces el proceso es tan intenso que la separación del grupo parece casi imposible y el individuo pertenece más al grupo de coetáneos que al grupo familiar.

Posibilidad de procreación, desacople en las dimensiones del desarrollo y necesidad de intimidad. La consecución de ese objetivo está amenazada por diversos peligros.

En lo que respecta a la personalidad: que el joven no dé el paso que le conduce a la independencia y siga estando supeditado a otros, o que permanezca en la rebelión y no llegue a aprender qué es un orden libremente afirmado.

A menudo se dice que la personalidad del adolescente es «esponjosa»

Pues es cambiante. una personalidad permeable, que lo recibe todo y que también proyecta enormemente, es decir, una personalidad en la que los procesos de proyección e introyección son intensos, variables y frecuentes. Es el mundo adulto el que no tolera los cambios de conducta del adolescente, el que no acepta que pueda tener identidades ocasionales, transitorias y circunstanciales, y que por ende exige de él una identidad adulta, que por supuesto no tiene por qué tener.

LA CRISIS DE LA MADURACIÓN de GUARDINI

Se va transformando el modo de existencia. La envoltura psíquica se hace más porosa. ● Autoafirmación de sí mismo. ○ Acentuación del yo. ○ Egocentrismo. ○ Diferenciación y singularización. ● Despertar del instinto sexual. ○ Posibilidad de la procreación. ○ Desacople en las dimensiones del desarrollo. ○ Necesidad de intimidad.

Manifestación internalizarte

(autolesiones, trastornos de alimentación...).

Manifestación externalizante

(conducta antisocial, desafío a la autoridad, actos grupales de agresión, participación en conductas de riesgo)

Nociones entorno al duelo

- su existencia se reconoce a través de numerosas formas de angustia, ya que ha de destruir ataduras muy ancladas a su estructura personal. -La resistencia a lo nuevo motiva la adaptación de formas regresivas por instinto de defensa: actitudes infantiles y relaciones de dependencia. - Agresividad (luchas y rebeldías), culpabilidad (depositar en otros las angustia) y necesidad de ayuda (dificultad para pedirla y aceptarla.

Bowly: fases del duelo

-Fase de shock, estupor o negación -Fase de anhelo o búsqueda de la figura perdida -Fase de desorganización o desesperanza -Fase de reorganización

En el desarrollo cognitivo cabe distinguir distintas dimensiones

1)la inteligencia 2)la capacidad crítica 3)la imaginación 4) el aspecto afectivo 5) y la personalidad.

Segun Arminda Aberastury cuales son los cuatro duelos o perdidas

1. El duelo por el cuerpo infantil perdido. En no pocas ocasiones, el adolescente contempla sus cambios como algo externo frente a lo cual él es un espectador impotente de lo que le ocurre a su cuerpo. De ahí las muchas horas que se pasa ante el espejo. Ha de despedirse de su cuerpo infantil, que hasta ese momento mantenía toda su imagen psicológica. 2. El duelo por el rol y la identidad infantil. Debe renunciar a la dependencia de sus padres y asumir responsabilidades que muchas veces desconoce. 3. El duelo por los padres de la infancia. Tiene que despedirse de la imagen idealizada y protectora de sus padres para obtener, si todo va bien, autonomía. 4. El duelo por la bisexualidad infantil perdida.

la adquisición de la imagen corporal dependerá de cuatro factores:

1. La percepción subjetiva del aspecto físico y su capacidad funcional sexual, que supone una reconstrucción radical de su imagen al perder la de la infancia. El cuerpo adquiere un nuevo valor : el sexual u cualquier rasgo corporal puede ser vivido como prueba de ello. 2. Las relaciones de objeto y de sus configuraciones internas. Si el adolescente tuvo una infancia marcada por fracasos en su adaptación, aumentara sus fracasos en la adolescencia. La imagen corporal es una representación simbólica condensada de las experiencias presentes y pasadas del individuo. El adolescente muestra una enorme vulnerabilidad ante la aprobación o desaprobación de los demás. 3. En tercer lugar, su entorno. La valoración del cuerpo aumentara o disminuirá dependiendo de si percibe que satisface o no las expectativas de quienes le rodean ya que el adolescente muestra una enorme vulnerabilidad ante la aprobación o desaprobación de los demás. 4. La imagen corporal ideal, es decir, con la que se compara y que constituye el ideal del Yo.

Según John Bowlby, para superar los duelos el adolescente debe atravesar para cada uno de ellos las siguientes fases:

1. Protesta. Se rechaza la idea de pérdida, lo que trae consigo una ruptura con la realidad de carácter defensivo, que implica irritación y decepción. 2.Desesperación. Se admite la pérdida, con la consiguiente nostalgia y anhelo de lo que se ha perdido. Es una fase caracterizada por la desorientación. 3.Desapego. Se logra la renuncia al objeto y la adaptación a la vida sin él, lo que posibilita el apego a nuevos objetos.

Según este Marcia, existen cuatro estados en la evolución de la identidad:

1. • Identidad difusa. Los sujetos no han experimentado un periodo de crisis ni se han comprometido con una ocupación, una religión, una fi losofía política, con roles sexuales o con opciones personales de conducta sexual. No han experimentado una crisis de identidad en relación con cualquiera de estos puntos ni tampoco han pasado por el proceso de reevaluación, buscando y considerando alternativas. La difusión expresa o bien un estadio precoz de formación de la identidad (la persona no ha conocido un periodo crítico de puesta en cuestión), o bien un fracaso al término de la adolescencia (ha conocido una crisis pero no ha tomado ningún compromiso). 2. Moratoria. Se caracteriza por el conflicto sin toma de decisión. La persona está comprometida en la crisis pero no toma decisiones, no hace elecciones. 3. Identidad prestada o «forclusión». Es lo opuesto a la moratoria. El individuo no ha conocido crisis ni periodo de cuestionamiento, pero ha tomado decisiones y compromisos; simplemente ha asumido los valores de sus padres sin cuestionar los valores personales. 4. Identidad realizada. La persona ha conocido un periodo de confl ictos y ha asumido compromisos personales. Ha experimentado una moratoria psicológica, ha resuelto sus crisis de identidad evaluando detenidamente varias alternativas y elecciones, y ha llegado a conclusiones y a decisiones por sí misma. Está altamente motivada hacia el logro y es capaz de alcanzar el éxito, no tanto por su gran competencia como por haber logrado altos niveles de integración intrapsíquica y adaptación social.

La imaginación - Edad de la fantasía

Como el mundo real no ofrece bastante campo ni proporciona sufi - ciente materia a las desmedidas apetencias de sentir que existen en él, el adolescente se refugia en un mundo fantasmagórico, donde se mueve a sus anchas y que le proporciona situaciones a su gusto, para poder sentir novedades o repetir experiencias ya vividas.

Los procesos de duelo comportan para el adolescente la existencia de numerosas formas de angustia por esto muchos adolescentes adoptan formas regresivas y actitudes infantiles

Esto hace que los padres no acaben de comprenderlos, porque esperan otro tipo de reacción.

Desarrollo de la personalidad Afirmación de sí mismo

La adolescencia es clave para la afi rmación de uno mismo, para el descubrimiento refl exivo del yo y del mundo (el no yo); es la época más clara de oposición al ambiente.

Contradicciones sucesivas en las manifestaciones conductuales

La conducta de adolescente está dominada por la acción, que es la forma más típica de expresión en este periodo de la vida. El adolescente no puede mantener una línea de conducta rígida, permanente y absoluta, aunque muchas veces lo intenta y lo busca.

Desarrollo afectivo Emotividad y sensibilidad

La gama de emociones del adolescente se amplía, se diferencia, se enriquece de matices, se hace más interior y, gradualmente, más consciente. La sensibilidad avanza en intensidad, amplitud y profundidad. Mil cosas ante las que ayer permanecía indiferente harán patente hoy su afectividad.

LA CRISIS DE LA MADURACIÓN de GUARDINI Se va transformando paulatinamente el modo de existencia infantil.

La protección ofrecida por el hogar paterno va perdiendo intensidad. Los encuentros, cada vez más frecuentes, hacen que penetre el mundo exterior y lo llevan en tanto que tal a la conciencia. Esto sucederá tanto más rápida e intensamente cuanto más expuesto se halle a una situación económica o social poco favorable, o de la falta de cariño por parte de sus padres.

Desarrollo de la personalidad Desarrollo de la identidad

Los cambios físicos, intelectuales y sociales suscitan en el adolescente una crisis de identidad («¿quién soy yo realmente?»)

DIMENSIÓN FÍSICA EN LA ADOLESCENCIA que sucede

Maduración de las glándulas suprarrenales y adquisición del pico de masa ósea, grasa y muscular. Es la parte final de un proceso madurativo complejo regulado por las interacciones de genes y el ambiente. Factores reguladores: nutrición, ejercicio, lugar geográfico...

Problemas en la adolescencia

Mucha fragilidad, numerosas pérdidas y procesos de transformación. No se presentan de forma generalizada, sino en sujetos más vulnerables en su desarrollo.

Las experiencias pasadas

No hay que olvidar que el adolescente ya tiene una historia emocional. Su afectividad puede verse abrumada por problemas y conflictos sin resolver que, incluso en circunstancias normales, hacen ardua su adaptación actual.

El factor social

Para comprender la vida emotiva del adolescente también es preciso tener en cuenta el papel que ha de asumir en la sociedad y las nuevas adaptaciones. Numerosas circunstancias son capaces de provocar una descarga emotiva intensa, o al menos una cierta ansiedad, entre ellas los obstáculos que encuentra en la familia y en la escuela, el deseo cada vez mayor de independencia, la adaptación que debe realizar en relación con el sexo contrario, las mayores difi cultades de la enseñanza secundaria, los compromisos no siempre fáciles entre el deseo de ser uno mismo y el de vivir con los demás, la elección de una profesión..

Es una etapa en donde el adolecente pasa por una epoca de

a época de búsqueda, de oposición, de rebelión, de extremismo a veces; la edad de los ideales, de verlo todo claro para, al instante siguiente, verse inmerso en la confusión mental más absoluta; de transgredir normas y de ir en contra de todo y de todos; de revolución personal para, poco a poco, ir reconstruyendo el propio yo fragmentado.

Para resolverla, tiene que desarrollar tres vertientes de su nueva identidad:

a) la sexual, que no debe confundirse con la masculinidad o feminidad, adquirida mucho antes y que exige a la vez una buena concepción de su rol sexual y una cierta comprensión de su propia sexualidad; b) la vocacional c) la ideológica, basada en un sistema de creencias, valores e ideas.

El mecanismo de la ultracompensación lleva al adolescente a negar o afirmar tanto más categóricamente las cosas cuanto más

acentuada sea su sensación de inferioridad frente a los adultos.

Las metas que conseguir durante la adolescencia son

adaptarse a los cambios corporales afrontar el desarrollo sexual y los impulsos psicosexuales establecer y confirmar el sentido de identidad sintetizar la personalidad independizarse y emanciparse de la familia y adquirir un sistema de valores respetuoso con los derechos propios y ajenos

Llamamos estirón puberal

al aumento repentino, irregular y algo impredecible en el tamaño de casi todas las partes del cuerpo. Durante esta época también se produce aumento de los diferentes órganos (corazón, pulmones, hígado, bazo, riñones), se ensancha la pelvis en las mujeres y los hombros en los varones, aumenta la fosfatasa alcalina, la piel se engrosa.

Un estancamiento prolongado en un estado de identidad difusa, sin mayor desarrollo, puede

conducir a la desintegración de la personalidad y propiciar un trastorno psicopatológico que puede conducir a la esquizofrenia o al suicidio.

Este ejercicio de la imaginación desempeña una función

constructiva y creadora, ya que permite al adolescente pensar en el futuro, formarse una visión panorámica de su existencia, dando sentido y motivación a acciones que, en el presente inmediato, no parecen tenerlo.

Es la edad de la

critica no siempre lo manifiesta externamente, porque el temor puede impedírselo, pero al menos en su fuero interno opondrá objeciones a lo que se le inculca desde el exterior. Lo critica todo.

El objetivo de este desarrollo es

distinguirse como uno mismo de los demás; asumir como persona la libertad y la responsabilidad propias; adquirir una opinión propia sobre el mundo y sobre la posición que se ocupa dentro de él; llegar a ser uno mismo.

Para alcanzar estas metas, según Arminda Aberastury

el adolescente tiene que afrontar cuatro duelos o pérdidas

La otra causa de la crisis es

el despertar del instinto sexual. En realidad, ya en la más temprana niñez se dan impulsos sexuales que actúan una y otra vez. Todavía tienen, sin embargo, un carácter difuso. Este impulso comparece ahora con fuerza elemental junto con las condiciones fisiológicas de la procreación y de la concepción.

Después de pasar por la experiencia grupal

el individuo podrá empezar a separarse y asumir su identidad adulta. En ocasiones se produce «una identificación negativa», basada en el reconocimiento del adolescente con figuras negativas pero reales; es preferible ser alguien perverso, indeseable, a no ser nada. Esto constituye una de las bases del problema de las pandillas de delincuentes.

El adolescente tiene ante sí tres problemas vitales fundamentales:

el trabajo, la vida social y el amor. Y, por encima de ellos, el problema de sí mismo. Las respuestas del adulto ya no lo satisfacen; es preciso llegar a una respuesta personal, a una toma de conciencia refl exiva y personal ante la vida

La personalidad se afirmará de forma negativa o positiva:

en el primer caso, oponiéndose a otros, sobre todo padres y maestros, o mostrándose susceptible cuando siente que no se respeta su dignidad o no es «tomado en serio» o comprendido; en el segundo caso, manifestando su singularidad cuando menos de forma superficial en la indumentaria y el cuidado del cuerpo, en el gesto y en el andar, en el modo de hablar, en las costumbres y la conducta.

Que sucede durante la adolecencia

es el periodo en el que se forja su personalidad, se consolida su conciencia del yo (adquirida en la primera infancia), se afianza su identidad sexual y se conforma su sistema de valores.

Para Erikson, la llave de la verdadera intimidad es

es la apertura total, la capacidad parcial de abandonarse al sentimiento de ser separado del otro y la voluntad de crear una nueva relación dominada por la idea de «nosotros» antes que por la de «yo». U

En el proceso de maduración se desarrollan características sexuales primarias y secundarias. Las primarias

están directamente relacionadas con la reproducción.

En este proceso influyen, entre otros, factores

fisiológicos (cambios hormonales) e intelectuales (el pensamiento racional hace posible la aparición de nuevos sentimientos) La esfera sentimental es, por tanto, más rica y multiforme que en la preadolescencia, pero también es menos equilibrada y más reprimida

Desde el punto de vista fenomenológico,

ha de producirse la integración psíquica del cuerpo sexuado púber y la progresiva emancipación de las figuras parentales

Es la época en la que los y las adolescentes están menos abiertos a

indicaciones autoritarias y a influencias éticas y religiosas. La envoltura en la que ha tenido lugar el crecimiento hasta ese momento, y que a la vez entretejía al niño en la esfera vital de los padres y del hogar, se ve de repente como algo cerrado y estrecho, y surge una oposición contra el entorno en cuyo núcleo reside un instinto sexual que todavía no está enteramente comprendido o plenamente integrado en la totalidad de la existencia personal.

Para Marcia, hay dos elementos clave en el desarrollo de la identidad

la crisis y el compromiso: «crisis se refiere al periodo que pasan los adolescentes intentando elegir entre alternativas significativas para ellos; el compromiso se refiere al grado de implicación personal que muestra el individuo». Una identidad madura se logra cuando el individuo ha experimentado una crisis y se ha comprometido con una ocupación o una ideología.

guardini La crisis decisiva, que se plantea por y desde dentro, se debe a

la irrupción de dos impulsos básicos: la autoafirmación individual y el instinto sexual. La auténtica crisis del impulso a afirmar e imponer a los demás la propia identidad comienza con el despertar de la persona, con la conciencia de ser alguien distinto de quienes le rodean. De ahí se derivan la vulnerabilidad de la autopercepción juvenil; la exagerada acentuación de sí mismo, en la que se muestra qué inseguro se está todavía de sí; la constante rebelión de la persona joven y que está madurando contra toda autoridad; la desconfianza hacia lo que otros dicen,sencillamente porque son otros quienes lo dicen, y a la vez la facilidad para ser seducido por las más necias ideas, tan pronto éstas saben encajar en las tendencias más activas en cada momento. Egocentrismo, acentuación del yo y diferenciación y singularización

cuando los adolescentes empiezan a tener autoconciencia del cuerpo aparece

la preocupación por el cuerpo, la necesidad de integrar una imagen individual del aspecto físico y la "ofuscación" por el grado de aceptación.

Se forma un ámbito secreto que pierde fácilmente la relación con y trae

la relación con el entorno y trae consigo fantasías y disimulos. De esta redefinición y de este conjunto de transformaciones debe salir el joven mayor de edad, libre tanto para el ser personal como para el cumplimiento vital. Posibilidad de procreación, desacople en las dimensiones del desarrollo y necesidad de intimidad.

La imagen corporal del adolescente es

la representación mental realizada del tamaño, figura y de la forma de nuestro cuerpo (en general y de sus padres); es decir como lo ve y como cree que los demás lo ven.

el adolescente intenta ser dueño de su cuerpo mediante

las modas o imprimir su marca y su derecho de propiedad sobre su cuerpo, por lo que recurre, por ejemplo, a tatuajes o a piercings.

Frente a la impotencia de los cambios puberales, el adolescente insta ser dueño de su cuerpo mediante

las modas o imprimir su marca y su derecho de propiedad. El cuerpo actúa y sirve como representante simbólico, como pantalla de protección donde expresar conflictos, formas de relación con el objeto.

el fin ultimo será

lograr el pleno desarrollo físico, psicológico, espiritual y social de la persona que se llevara acabo a través de los diferentes procesos de maduración y aprendizaje.

Los progresos del razonamiento están vinculados al descubrimiento de las ideas generales, que tiene lugar hacia

los 14 años

En la pubertad la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) amplia

los pulsos secretorios que actúan en el hipotálamo. Entre los cambios fisiológicos más relevantes que se producen al final de la niñez y el principio de la adolescencia se encuentra el crecimiento repentino.

FREUD (1905) → Describe la pubertad como

metamorfosis.

durante este periodo se forja la

personalidad es por eso que esta etapa es fundamental en el desarrollo psicológico de la persona. Además se consolida su conciencia del yo (adquirida en la primera infancia) , se afianza su identidad sexual y se conforma su sistema de valores. Es una época de búsqueda, de oposición, de rebelión, de extremismo a veces y es también la edad de los ideales.

Las luchas y rebeldías externas del adolescente muchas veces no son más

que el reflejo de los conflictos de dependencia infantil que íntimamente aún persisten

Por lo que hace a la vida sexual:

que no encuentre el valor para dar el paso al frente, que se haga incapaz de ser padre o madre en toda la extensión de la palabra, o que quede prendido en el mero sexo

Las dimensiones humanas estan

relacionadas entre si de modo que lo que se gesta en cada una de ellas repercute de una forma u otra en las demás.

El cuerpo exige una nueva forma de abordar la cuestión de la pulsión en relación a la satisfacción sexual, un tiempo de pasaje a una nueva satisfacción situada en el cuerpo. Dicha reorganización del campo pulsional requiere

requiere de significantes para dar respuesta ante lo que se presenta como el desborde real del cuerpo y ante la alteridad del otro sexo.

Siente la necesidad de romper

romper el cordón umbilical y despegarse del cuerpo materno y de los objetos vinculares de la infancia

Las secundarias

se refieren a características fisiológicas que son signos de maduración pero que no intervienen directamente en la reproducción. En ambos sexos se destaca el crecimiento del vello público y axilar, de la cara y del cuerpo en general.

desde el punto de vista fenomenologico la psique del adolescente

se haya en un proceso de consolidación en el que ha de producirse la integración psiquica del cuerpo sexuado puber y la progresiva emancipación de las figuras parentales

La razón de esta evasión

se siente aplastado por un universo de dimensiones enormes, misteriosas, hostiles; su personalidad le parece extremadamente débil, pobre, embrionaria, frente a un mundo infinitamente complejo, hecho de ideas, de situaciones, de múltiples contradicciones, frente a un mundo que no se preocupa lo más mínimo de él y en el que, quiera o no, tendrá que integrarse

la imag tambien puede ser peligrosa por

ser un mecanismo de evasión de la realidad. Para defender el concepto que tiene de sí mismo, el adolescente puede recurrir a procedimientos como la evasión en el sueño y en la fantasía, para tener ocupada la mente e impedir la reflexión sobre verdades que le resultan penosas.

Descubre que la verdad no depende de la intensidad afirmativa de los adultos,

sino de la correspondencia con criterios intrínsecos. El criterio de certidumbre, que hasta ahora fiaba a la seguridad de sus padres o educadores, se le presenta brutalmente inseguro. La solidez de su círculo familiar y educativo, que hasta ese momento juzgaba como absolutamente indispensable, de ahora en adelante le parecerá un obstáculo que forzosamente ha de desaparecer si quiere desenvolver su actividad de una manera autónoma. Por eso, la mayoría de las veces no es el carácter dudoso de una aserción el motivo de las críticas que el adolescente lanza contra ella, sino la violencia de la autoridad que trata de imponérsela a su inteligencia.

Los adolescentes que han desarrollado su identidad o se hallan en el estado de moratoria

son más autónomos, logran mejores resultados escolares y tienen una mejor autoestima que sus iguales que se hallan en los estados de forclusión o de difusión. El estado de identidad prestada de los adolescentes es con frecuencia un síntoma de dependencia neurótica. Estos sujetos, muy dados al autoritarismo y la intolerancia, muestran un alto grado de conformidad y convencionalismo y generalmente se sienten satisfechos con su formación; sin embargo, en situaciones de estrés tienen un bajo rendimiento. Su seguridad consiste en evitar cualquier cambio o estrés. Al adolescente que no alcanza completamente el estado de identidad realizada, le resulta difícil entablar una verdadera relación íntima, lo que puede conducirle a replegarse en una forma de aislamiento social.

Los adultos deben

sopesar bien sus palabras, cuyas repercusiones reales en el ánimo del adolescente ignoran a menudo en la vida ordinaria. Esta ignorancia de los adultos se ve facilitada porque el adolescente, al mismo tiempo que muestra atención a los juicios que se formulan sobre él, manifiesta expresiones de independencia y de oposición que llevan a creer en una perfecta indiferencia. Desconocer esta ambivalencia puede causar malentendidos o, lo que es peor, hacer que los adultos se muestren también indiferentes, cuando en realidad el adolescente necesita más que nunca ser animado y estimulado.

Razonar es para el adolescente una necesidad vital

y si no puede satisfacerla hablando con adultos, la sacia dedicándose a múltiples actividades, que abandona a menudo en cuanto ha ejercitado su razón. Razona sobre todo lo habido y por haber, de forma gratuita, como si fuera un deporte. Se trata de adquirir un dominio en la actividad intelectual y al mismo tiempo de afirmar la propia personalidad; de ahí la tozudez con que el adolescente defiende sus proposiciones, aunque a veces incluso él mismo es consciente de la falacia de su argumentación.

MEDIA (14 y 16 años)

● Cambios físicos acentuados, visibles y veloces. ● Cambios a nivel psicológico y en la construcción de su identidad (cómo se ven y cómo quieren que los vean) ● Interés por su futuro vocacional. ● La necesidad de los amigos es cada vez mayor. Red extendida de amistades cambiantes. ● La independencia de sus padres es casi obligatoria. ● Exploraciones que los ponen en situaciones de riesgo

TEMPRANA (10 a 13 años)

● Cambios físicos y hormonales sexuales: "pegan el estirón" . ● Búsqueda de relaciones interpersonales con pares. ● Cuestionamiento y alejamiento de padres.

TARDÍA (17 a 19-21 años)

● Culmina el desarrollo físico y sexual. Aceptación del propio cuerpo. ● Se alcanza cierta maduración psicológica y se define la identidad ● Preocupación por el futuro y las decisiones entorno al proyecto de vida. ● Elección de círculo íntimo de amistades Priorización de relaciones individuales o grupos pequeños. ● Independencia y autonomía de los padres. ● Autorregulación ante la conciencia de las consecuencias y las responsabilidades asumidas.


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